Liturgia de las horas: 13 de junio, san Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia, I Orden

san Antonio de Padua
13 de junio
SAN ANTONIO DE PADUA,
PRESBÍTERO Y DOCTOR DELA IGLESIA, I ORDEN

Fiesta para la Familia Franciscana

Nació en Lisboa en 1191, yen su bautismo recibió el nombre de Fernando. Educado en la escuela de la catedral, entró en el Monasterio de san Vicente, de los Canónigos Regulares de san Agustín, pasando después a Coimbra, donde completó su formación humanística y teológica. Presente en el traslado a Coimbra de las reliquias de los primeros mártires franciscanos de Marruecos, decidió hacerse franciscano, ansioso de propagar la fe entre los pueblos de África, sin que lograra su intento.
Participó en Asís en el Capítulo de Pentecostés de 1221, donde se encontró con san Francisco. Tras un breve tiempo de vida ascética y penitente en el eremitorio de Montepaolo, se consagró de lleno a la vida apostólica, desplegando su actividad evangelizadora en el mediodía de Francia y en Italia.
En la Pascua de 1228 predicó en presencia del papa Gregorio IX que, impresionado por su palabra vigorosa y por su dominio de la Biblia, lo llamó «Arca del Testamento» y «Arca de las Escrituras». Fue el primer profesor de teología de la Orden. Escribió sermones llenos de ciencia, elegancia y unción.
Murió en Padua (Italia) en 1231, en medio de la devoción y aclamación populares. A los once meses de su muerte, en mayo de 1232, fue canonizado por Gregorio IX. Fue declarado doctor de la Iglesia, «Doctor Evangélico», por Pío XII. San Antonio de Padua es el santo más popular del santoral cristiano, siendo invocado por todos, pero sobre todo por los pobres, que ven en él a su valedor y protector.
Del Común de pastores o de doctores de la Iglesia.
Himnos latinos propios en el Apéndice II.

Invitatorio

Ant. Venid, adoremos al Rey de la gloria, Señor del universo.
El salmo invitatorio como en el Ordinario.

Oficio de lectura

HIMNO

A ti te eligió Jesús,
como su apóstol y heraldo,
y la llama de su Espíritu
dejó tu pecho inflamado.

Puro como una azucena
florecida eternamente.
Arca de las Escrituras
y hermano menor por siempre.

Los vientos cambian la nave
y te encuentras con Francisco,
y los Menores se adornan
con dos testigos de Cristo.

Todo el vuelo de tu mente,
toda tu sabiduría,
se hace cercana al que sufre,
tus manos y voz le alivian.

El tesoro de tu alma
es un milagro patente.
Eres testigo de Cristo,
quien te mira, se convierte.

Al Padre, Dios poderoso,
a su Hijo redentor,
al Espíritu divino,
toda la gloria y honor. Amén.

SALMODIA
Ant. 1.
Desde su juventud caminó con rectitud, alcanzó la sabiduría y progresó en ella.
Los salmos, del Común de pastores.
Ant.2.
Se entregó a Dios de todo corazón y en tiempos violentos fue compasivo.
Ant.3. El Señor lo puso como lumbrera y lo exaltó en medio de su pueblo.

V. La lengua del justo es plata probada.
R. Sus labios apacientan a muchos.

PRIMERA LECTURA
Del libro de la Sabiduría                                                                                          6, 12–16; 7, 7–15

Encuentran la sabiduría los que la buscan

La sabiduría es radiante e inmarcesible, la ven fácilmente los que la aman, y la encuentran los que la buscan. Se adelanta en manifestarse a los que la desean. Quien madruga por ella no se cansa: la encuentra sentada a la puerta.

Meditar sobre ella es prudencia consumada, y el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones. Pues ella misma va de un lado a otro buscando a los que son dignos de ella; los aborda benigna por los caminos y le sale al encuentro en cada pensamiento.

Por eso supliqué y me fue dada la prudencia, invoqué y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos y a su lado en nada tuve la riqueza. No le equiparé a la piedra más preciosa, porque todo el oro ante ella es un poco de arena, y junto a ella la plata es como el barro. La quise más que a la salud y la belleza, y la preferí a la misma luz, porque su resplandor no tiene ocaso.

Con ella me vinieron todos los bienes juntos, tiene en sus manos riquezas incontables. Disfruté de todos porque la sabiduría los trae, aunque yo ignoraba que ella era su madre. Sin engaño la aprendí, sin envidia la comparto y no escondo sus riquezas; porque es un tesoro inagotable para los hombres: los que la adquieren se ganan la amistad de Dios, pues los dones de la instrucción los recomienda.

Que Dios me conceda saber hablar con conocimiento y tener pensamientos dignos de sus dones, porque él es el mentor de la sabiduría y el adalid de los sabios.

RESPONSORIO                                                                                                        Cf. Pr 4, 11. 18.27
R.
Le mostró el camino de la sabiduría. * Su senda es aurora luminosa, crece su luz hasta hacerse mediodía.
V. El Señor enderezó sus pasos, y prolongó su vereda en la paz. * Su senda.

SEGUNDA LECTURA
De los sermones de san Antonio de Padua, presbítero
(Sermón de Pentecostés, 16: Sermones dominicales y festivos, I, Murcia 1995, p. 595)

La palabra tiene fuerza acompañada con las obras

El que está lleno del Espíritu Santo habla diversas lenguas, que son los diversos testimonios sobre Cristo, tales como la humildad, la pobreza, la paciencia y la obediencia, con las cuales hablamos cuando las mostramos a los demás en nosotros mismos. El lenguaje tiene fuerza cuando hablan las obras. Estamos llenos de palabras, pero vacíos de obras, y por eso el Señor nos maldice como maldijo la higuera en la que no halló fruto sino sólo hojas. «La ley -dice san Gregorio- se le ha dado al predicador para que ponga por obra lo que predica». En vano se jacta del conocimiento de la ley quien contradice con sus obras lo que enseña.

Pero los apóstoles hablaban según el Espíritu les concedía manifestarse. ¡Dichoso el que habla según el don del Espíritu Santo, no según su propio sentir! Porque hay algunos que hablan según su espíritu, roban las palabras a otros, y las proponen como suyas y se las atribuyen a sí mismos. De estos tales y de otros semejantes dice el Señor por boca de Jeremías: Aquí estoy yo contra los profetas que se roban entre sí mis palabras. Aquí estoy yo contra los profetas que se valen de su lengua para pronunciar oráculos -oráculo del Señor-. Aquí estoy yo contra los profetas que tienen falsos sueños y los cuentan -oráculo del Señor- extraviando así a mi pueblo con sus mentiras y pretensiones. Y resulta que yo no los envié ni les di orden alguna. Por eso, no pueden servir de provecho a este pueblo -oráculo del Señor-.

Hablemos, por tanto, como el Espíritu Santo nos conceda expresamos, pidiéndole humilde y devotamente que nos infunda su gracia, para que llegue a su cumplimiento el día de Pentecostés en la perfección de los cinco sentidos y la observancia del decálogo; y para que quedemos llenos del espíritu impetuoso de la contrición, de manera que, encendidos e iluminados en el esplendor de los santos, merezcamos ver al Dios trino y uno.

RESPONSORIO                                                                               Cf. Os 14, 6; Sal 91, 13; Si 24, 4
R.
El justo germinará como una azucena. * Y florecerá eternamente ante el Señor.
V. Será alabado ante la muchedumbre de los elegidos. * Y florecerá.

HIMNO Te Deum.
La oración como en Laudes.

Laudes

HIMNO

¡Salve, Antonio, venerado
con el bello lirio blanco,
el libro del Evangelio
y el Niño Dios en los brazos!

 El candor en ti rebosa
del corazón a los labios;
con alma pura penetras
la luz del Verbo encarnado.

Sagrario de la Escritura
eres por el Verbo santo
martillo de la mentira
y bálsamo de apenados.

A ti los pobres se acercan
buscando pan y milagros,
porque eres pobre y sencillo,
hermano entre los hermanos.

Cristo sólo es tu prodigio,
tu ciencia y poder sagrado,
Cristo en tu fe y tu deleite,
Cristo en tus brazos mostrado.

¡Honor a Cristo bendito,
presente en su pecho amado;
honor a Cristo en Antonio,
que en Cristo fue consumado! Amén.

SALMODIA
Ant. 1. Todos se maravillaron de la sabiduría de sus palabras y glorificaron a Dios.
Los salmos y el cántico, del domingo de la semana I.
Ant. 2. El Señor hizo milagros en mi favor, y me escuchará cuando lo invoque.
Ant. 3. Alabaré al Señor con mi corazón y con mis obras; daré gracias al que me enseñó.

LECTURA BREVE                                                                                                                  Is 61, 1–2
El Espíritu del Señor, Dios, está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desagarrados, proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad, para proclamar el año de gracia del Señor.

RESPONSORIO BREVE
R. Por su fidelidad * Se acreditó de profeta. Por su fidelidad.
V. Y se manifestó fiel en su predicación. * Se acreditó. Gloria al Padre. Por su fidelidad.

Benedictus, ant. Has honrado a tu siervo, Señor, y por su medio has obrado maravillas; tu nombre será glorificado.

PRECES
Pidamos a Dios Padre, fuente de toda santidad, que nos ha mostrado en Cristo el camino de la salvación, y digamos:
Dirige, Señor, nuestros pasos por el camino de la verdad.

Padre santo, que deseas que vivamos de una manera digna buscando tu beneplácito,
— ayúdanos a dar frutos de buenas obras.

Padre santo, que enviaste a tu Hijo al mundo para evangelizar a los pobres,
— concédenos la gracia de anunciar tu reino.

Padre santo, que enriqueciste a san Antonio con el don de la sabiduría,
— indunde en nuestros corazones esa misma sabiduría para que obre en nosotros y dé frutos en abundancia.

Padre santo, que a todos nos llamas a la perfección en el amor, y quieres que seamos sal de la tierra y luz del mundo,
— ilumínanos, para que te sirvamos en nuestros hermanos.

Padre santo, que nos hiciste a tu imagen y semejanza,
— enséñanos a descubrir tu presencia en todos los hombres y especialmente en los pobres.

Padre nuestro.

 Oración

Dios misericordioso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente las exigencias del evangelio para que merezcamos tenerle como protector en todas las adversidades. Por nuestro Señor Jesucristo.

Hora intermedia

Las antífonas y los salmos, de la feria correspondiente.

Tercia
LECTURA BREVE                                                                                                           Sab 6, 16–17
Meditar sobre la sabiduría es prudencia consumada, y el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones. Pues ella misma va de un lado a otro buscando a los que son dignos de ella; los aborda benigna por los caminos y les sale al encuentro en cada pensamiento.

V. Mi lengua anunciará tu justicia.
R. Todos los días te alabará.

Sexta
LECTURA BREVE                                                                                                               Sab 8, 1–2
La sabiduría se despliega con vigor de un confín a otro y todo lo gobierna con acierto. La amé y la busqué desde mi juventud y la pretendí como esposa, enamorado de su hermosura.

V. El Señor le dio éxito en sus trabajos.
R. Y coronó sus fatigas.

Nona
LECTURA BREVE                                                                                                                Sab 8, 5. 7
Si la riqueza es un bien deseable en la vida, ¿hay mayor riqueza que la sabiduría, que lo realiza todo? Si alguien ama la justicia, las virtudes son fruto de sus afanes, pues ella enseña templanza y prudencia, justicia y fortaleza: para los hombres no hay nada en la vida más útil que esto.

V. El justo crecerá como una azucena.
R. Y florecerá eternamente ante el Señor.

Vísperas

HIMNO

Antonio, que, con alma generosa,
hiciste a Cristo el centro de tu vida,
cual arras de la gloria que esperabas,
a Jesús en tus brazos recibías.

Orando en el silencio, oculto a todos,
eran largas y ardientes tus vigilias;
en ellas de su luz te llena el cielo,
te concede inmortal sabiduría.

Los campos que dejó la muerte yermos,
tu palabra, cual río, vivifica;
mieses de eternidad en ellos se alzan,
resurge la piedad, la fe germina.

Arca del Testamento que proclamas,
antorcha de la Iglesia es tu doctrina,
tu voz hunde el error en su tiniebla,
y el sol de la Verdad glorioso brilla.

Faro de los perdidos y los náufragos,
de enfermos y afligidos medicina,
remedio de mendigos y de hambrientos,
en ti encuentra abogado el que suplica.

Por ti, que reinas puro en la luz pura,
la Trinidad, benigna, nos asista,
nos libre del pecado y de sus males,
con sus dones y gloria nos bendiga. Amén.

SALMODIA
Ant. 1.
Amado de Dios y de los hombres: bendita es su memoria.
Los salmos y el cántico, del Común de pastores.
Ant. 2. Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, en quien me complazco; sobre él he puesto mi espíritu.
Ant. 3. El Señor me concedió lo que pedían mis labios, con mi lengua le daré gracias.

LECTURA BREVE                                                                                                       Rom 8, 28–30
Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien; a los cuales ha llamado conforme a su designio. Porque a los que había conocido de antemano los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

RESPONSORIO BREVE
R. No se desvanecerá * Su memoria. No se.
V. Y su nombre se repetirá de generación en generación. * Su memoria. Gloria al Padre. No se.

Magníficat, ant. Oh doctor admirable, luz de la Iglesia santa, bienaventurado Antonio, fiel cumplidor de la ley, ruega por nosotros al Hijo de Dios.

PRECES
Roguemos humildemente a Cristo, Señor nuestro, fuente de vida y de santidad, y digámosle:
Venga a nosotros tu reino, Señor.

Cristo, que enviaste a tus discípulos por el mundo a predicar el Evangelio a toda criatura,
— infunde también a los predicadores de hoy la fuerza de tu Espíritu.

Cristo, que continúas enviando al mundo predicadores de la buena nueva y confirmas sus palabras,
— otórganos ser testigos fieles de tu resurrección.

Cristo, que nos quieres colaboradores tuyos en la construcción de un mundo mejor,
— concédenos ser mensajeros de tu paz dentro de la Iglesia.

Cristo, que llamas a los no creyentes al seno de la Iglesia,
— haz que tu pueblo crezca bajo un mismo Pastor y forme un solo rebaño.

Cristo Jesús, que viniste para que tengamos vida plena, 
— acoge a nuestros hermanos difuntos y hazlos partícipes de la bienaventuranza eterna.

Padre nuestro.

Oración

Dios misericordioso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente las exigencias del evangelio, para que merezcamos tenerle como protector en todas las adversidades. Por nuestro Señor Jesucristo.

APÉNDICE II

 Himnos en latín
OFICIO ORDINARIO

13 de junio
San Antonio de Padua

Oficio de lectura

Clara lux mundo nova nunc refúlget
quae suo pellit nébulas nitóre;
ore et afféctu resonémus omnes
cántica laudis.

Ut Deo in cláustro sua vota reddat
sáeculi pompas túvenis relínquit;
moxque Francísci mónitis libénter
totus adháeret.

Ábditus cunctis, tacitúrnus orans,
corpus afflígens recreánsque mentem,
némini notus méruit repléri
luce supérna.

Cáelitus plenus, rigat hinc, ad instar
flúminis vivi, ségetes et arva;
gérminant flores, píetas resúrgit,
pax bona regnat.

Lítteras primus docet ipse fratres,
sacra pertráctans. Patre sic iubénte;
primus, idcírco, decor atque doctor
iure Minórum.

Corde iam regnans manibúsque purus,
ímpetra nobis sine labe mores,
saepius cunctis ades, et vocátus
múnera praestas.

Sit decus Patri Genitáeque Proli,
et tibi compar utriúsque virtus,
Spíritus semper Deus unus, omni
témporis aevo. Amén.

Laudes

En gratulémur hodie
Christo regi iucúndius,
in cuius aula glóriae
iam iúbilat Antónius.

Francísci Patris áemulus,
sic. ini se contémperat
ut fonte manans rívulus,
aquas vitae circúmferat.

Sub tanto duce mílitans
vincéndo se non víncitur,
duci miles cohábitans
iam beno non concútitur.

Longe latéque díffluit,
sitisque mortis ávidos
verbo salútis ímbuit
dans rore sacro vívidos.

Nos en campo certáminis
patrum zelántes glóriam,
hic sub re nostri nóminis
vincámus ignomíniam.

Praestet hoc Nati Génitor,
hoc Genitóris Génitus,
ac par utríque Cónditor
Paráclitus hoc Spíritus. Amen.

Vísperas

O qui perénni prómicas
miraculórum glória,
audi benígnus súpplices
nostrísque votis ánnue.

Tu, qui remótis éditus
orto beáto fínibus
extréma Lusitániae
auges decóro lúmine.

Opes decúsque nóbilis
spernis vetústi sánguinis,
et vana mundi réspuens
crucis rigórem déligis.

 ¡Et nocte longas prótrahis,
divína volvens, lácrimas,
igníta dum suspíria
dedúcis imo e péctore.

Altis e caeli sédibus
adsis vocátus, túrbines,
ferrum, famem, contágia,
iram repélle Núminis.

Honor, decus, laus iúgiter
Deo Patri cum Fílio
Sanctóque sint Paráclito
in saeculórum saecula. Amen.

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Acerca de OFS Avilés

Fraternidad de la Orden Franciscana Seglar de San Antonio de Avilés (Spain)
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2 respuestas a Liturgia de las horas: 13 de junio, san Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia, I Orden

  1. eva dijo:

    San Antonio, gracias , gracias, gracias en ti confio.

  2. Maria Catalina Ramírez Parra dijo:

    Reciban un gran saludo del equipo de animación litúrgica del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe de Sayula, Jalisco. Nos ayuda mucho entrar a su página para apoyarnos en elaborar las moniciones de las misas dominicales y de las fiestas especiales. Gracias por facilitarnos el trabajo Dios les bendiga. 🙂

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